Stephen Hawking: No hay ningún dios

por Administrador

Stephen Hawking esconsiderado como una de las personas más brillantes de nuestro tiempo. Este científico es autor de varios libros que hablan sobre las leyes elementales que rigen nuestro universo y que determinan el origen mismo de la “creación”.

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Ciencias Duras

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Stephen Hawking tiene en la actualidad 72 años de edad, es una de las mentes que más ha destacado durante las últimas décadas en el mundo de la ciencia y sin duda es una de las personalidades más influyentes de nuestra época. Con el paso del tiempo se convertirá en una figura de referencia en la historia de la humanidad.

Durante los últimos años sus descubrimientos y teorías han originado intensos debates entre la comunidad científica y religiosa, enemigos por excelencia a lo largo de toda su historia. Y es que cuestiones como la creación del universo están íntimamente ligadas a la espiritualidad del ser humano.

En su ensayo publicado en 1988 y titulado “Una Breve Historia del Tiempo”, este astrofísico nos indicaba que no era incompatible que un Dios creara el mundo según nuestra comprensión científica del universo conocido.

De hecho, el profesor Hawking aseguraba que “el día en que lleguemos a descubrir una teoría completa será el día del triunfo final de la razón humana, porque entonces podríamos entrar dentro de la mente de Dios y conocerla”.

No obstante, con el paso de las décadas, las ideas del investigador han ido cambiando drásticamente. Su visión del universo ha sido reinterpretada y por ello ha recibido innumerables críticas desde todos los ámbitos. En este sentido, llegó a ser acusado de embustero y de oportunista por su primera esposa, la señora Jane Wilde, quien dijo tras su divorcio en 1991 que su nueva postura se debía solo a cuestiones de publicidad.

De hecho, en el año 2010 las ideas de Stephen Hawking habían cambiado por completo, como así  aseguraba en su libro “El Gran Diseño”. En dicha publicación se recoge el cambio de rumbo de este investigador, que ahora nos dice que la física moderna no tiene en cuenta a ningún Dios como creador del universo, justamente lo mismo que el darwinismo hizo muchos años atrás, echando por tierra la idea de que existe una entidad omnisciente que es la responsable de la creación de todos los seres vivos.

El libro trata multitud de temas, entre ellos el que atañe a la gran explosión que según las teorías científicas actuales dieron origen al universo, esto es, el Big Bang.

Esta explosión se puede explicar exclusivamente como producto de las leyes físicas y por tanto se rechaza de plano cualquier intromisión de la religión en este asunto. Al contrario que otras teorías anteriores, como por ejemplo la hipótesis que hizo Isaac Newton con respecto al origen del universo, donde tanto las leyes naturales como la intervención de Dios iban de la mano a la hora de intentar explicar el principio de todas las cosas.

Es en este contexto actual en el que se realiza una entrevista para el medio de comunicación español El Mundo. Stephen Hawking ha perdido casi toda la movilidad de sus músculos tras más de medio siglo padeciendo una terrible esclerosis lateral amiotrófica, pero esto no le ha impedido continuar con su investigación y mucho menos ha acabado con su excelente sentido del humor. Pues bien, en dicha entrevista, el profesor dejó muy clara su postura ante la religión, despejando por el camino cualquier duda que pudiéramos tener acerca de su ateísmo.

Para comunicarse, Stephen Hawking tiene que usar un dispositivo especial colocado en sus gafas, que le permite escoger letras y palabras para así elaborar mensajes y poder transmitir lo que quiere decir. Pese a estas dificultades, en sus declaraciones aclaró su cambio de postura, ya que en apariencia existe una enorme contradicción entre lo que dijo en la década de los 80 y sus últimas publicaciones.

“En tiempos pasados, antes de que el hombre comprendiera lo que es la ciencia, era normal pensar en la existencia de un Dios creador del hombre y del universo. Pero hoy en día la ciencia ha avanzado y nos ofrece una explicación para el origen de las cosas mucho más convincente” declaró Hawking al diario español El Mundo.

“Lo que realmente quería decir cuando anunciaba que entenderíamos la Mente de Dios era simplemente que, el hombre, por sus propios medios, podría llegar a comprender todo el conocimiento de Dios en el caso de que éste existiera”.

“Pero no creo que exista ningún Dios, o al menos no he encontrado evidencia alguna. Por lo tanto, me declaro ateo. La religión cree en cosas como los milagros y éstos no existen dentro de una mente científica” siguió argumentando en la entrevista.

De igual manera, Stephen Hawking, astrofísico de la Universidad de Cambridge, se refirió a la misión de exploración y conquista del espacio exterior. Se mostró muy a favor de estos temas, manteniendo una actitud muy positiva, ya que pese al ingente coste que supone el avance en este campo, los frutos que podría conseguir para asegurar el futuro de nuestra especie casi escapan a nuestra imaginación.

El profesor Hawking opina que la investigación espacial puede convertirse en el gran catalizador de todos los avances tecnológicos y científicos de nuestra época. Así mismo, es un “seguro de vida” para las generaciones venideras, ya que nuestro planeta, al igual que todas las cosas, no va a durar para siempre. De hecho, tiene fecha de caducidad.

Aunque ahora nos parezca un asunto de ciencia ficción, en un futuro (esperemos que muy lejano) los recursos del planeta se agotarán y la raza humana tendrá que abandonar la Tierra para desplazarse a otros mundos. Colonizar nuevos planetas será un requisito indispensable para evitar la extinción de la raza humana.

“La exploración del espacio ha estimulado y seguirá impulsando al resto de grandes avances en la tecnología y en la ciencia (…) Podríamos evitar la desaparición de la raza humana gracias a la colonización de nuevos planetas aptos para la vida” indicó en este sentido a El Mundo.

Tenemos que recordar que durante su prolífica carrera, el profesor Hawking ha recibido incontables premios y reconocimientos a su labor. Ocupó durante treinta años la Cátedra Lucasiana de Matemáticas de Cambridge, casi tres siglos después de que lo hiciera Isaac Newton, considerado por todos como una de las mentes más brillantes que ha existido y que pasará a la historia como el descubridor de la gravedad.

Si nos alejamos del ámbito académico y nos centramos en su vida privada, Stephen Hawking se ha casado en dos ocasiones y tiene en la actualidad tres hijos. Se ha convertido en una personalidad pública por su intento de acercar las teorías de la ciencia a todo el mundo, mediante su participación en programas televisivos y documentales. Incluso a finales de este año podemos disfrutar de una película sobre su vida que no dejará a nadie indiferente.

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