Video: Niña siria se rinde porque pensó que la cámara era un arma

por Administrador

La impactante imagen que capturó Nadie Abu Shaban, una fotorreportera palestina que retrata el crudo momento que se está viviendo en Siria, cuando cogió su cámara y se dispuso a sacar una fotografía a una niña de cuatro años y la pequeña pensando que la lente era un arma levanta sus brazos.

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Política Internacional

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Mientras que cualquier niño de cuatro años cuando ve una cámara mira y sonríe, en Siria están muy lejos de sonreír, de estar contentos haciendo cosas de acuerdo a su edad o sólo de jugar como lo que son, niños. Debido a la situación hostil de guerra que se vive allí, el peligro está en cualquier parte, por lo que siempre deben estar atentos, sin confiar en ninguna persona hasta estar seguros de sus intenciones.

El terror se ha hecho parte de las vidas de miles de niños que se enfrentan a diario con la violencia, el miedo se ha convertido en un compañero fiel que advierte del peligro cuando lo hay y cuando no. Como le sucedió a la pequeña niña de la fotografía cuando vio la lente de la cámara e invadida por el miedo estiró los brazos hacia arriba en señal de rendición. La periodista impactada por la imagen capturada, la subió a su Facebook acompañada de una reflexión: “Fotografía tomada a una niña siria. Ella cree que tengo un arma y no una cámara; por ello se rindió”, transformándose en viral en cosa de minutos, mientras que los usuarios al verla expresaban sentimientos de profundo dolor y repudio.

Syrian child thought the photojournalist was holding a weapon not a camera , so she “surrendered.” طفلة سورية،4 سنوات توجه إليها صحفي ليلتقط صورة لها، رفعت يديها للأعلى لتعلن استسلامها للكاميرا ظنا أنها سلاح!

Posted by Nadia O. AbuShaban on Sábado, 28 de marzo de 2015

La fotografía en las redes sociales retrata a una niña asustada, con una gran tristeza y totalmente vulnerable, emociones normales que muchos ciudadanos están sufriendo en Siria desde hace cinco años luego que se desatara una guerra civil y como siempre los más perjudicados son los niños que viven constantemente en el horror, sin poder hacer una vida normal, absolutamente vulnerables frente a alguna lluvia de disparos o la detonación de una bomba en sus escuelas y orfanatos. Impidiendo su desarrollo como infantes felices y remplazando los juegos por la supervivencia y la preocupación a ser asesinados.

Hasta ahora más de cinco millones de menores han salido afectados por esta guerra que no quiere acabar, en el país asiático. Esta imagen que se ha compartido miles de veces por todo el mundo, es la prueba del horror que padecen estos niños diariamente y de manera casi natural, hecho que nos inunda de una profunda tristeza.

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