Video: Si ves esto, Corre rapido y pide ayuda

por Matias

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Ecología y Medio Ambiente

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En el mundo existen diferentes tipos de animales con apariencias muy peculiares. Algunos son muy feos y raros, mientras que otros son simplemente hermosos. Sin embargo, no todo es lo que parece, pues puede que los raros sean inofensivos y que los mas tiernos resulten tan peligrosos que podrían matarte con solo tocarlos. ¡Si ves esto, corre rápido y pide ayuda!

5. Mosca Tse Tse: Las moscas tse-tse son vagamente similares a otras moscas comunes, como la mosca doméstica, pero pueden ser distinguidas por cuatro características de su anatomía, dos de las cuales son fáciles de observar:

La mosca tse-tse pliega sus alas completamente cuando está en reposo de tal modo que una descansa directamente sobre la otra sobre el abdomen.
La mosca tse-tse tiene una larga probóscide, que se extiende directamente hacia delante y está conectada por un bulbo en la parte inferior de su cabeza.

Las moscas tsetse tienen un ciclo vital inusual. La hembra produce un solo huevo en cada puesta, y la larva permanece en el útero durante los tres estadios de su desarrollo, un tipo de viviparidad. La hembra alimenta a la larva con las secreciones lechosas de una glándula modificada del útero. La larva emerge después de completar su desarrollo, se entierra en el suelo y procede a formar la pupa con una cubierta resistente. La mosca adulta emerge después de 20 a 30 días.

4. Pitohui: Es un género de aves paseriformes de la familia Pachycephalidae, con seis especies endémicas de Nueva Guinea.

Los pitohuís son aves omnívoras de colores brillantes. La piel y las plumas de algunas de sus especies, especialmente del pitohuí variable y del bicolor, contienen poderosas neurotoxinas alcaloides del grupo de las batracotoxinas (también producidas por las ranas dardo colombianas del género Phyllobates). Se cree que esto sirve a las aves como defensa química contra simples parásitos y, del mismo modo, contra depredadores como serpientes, aves más grandes e incluso humanos, que son atraídos por sus vivos colores.

Las aves posiblemente no produzcan la batracotoxina por sí mismas, sino que la obtengan de algunos escarabajos del género Choresine, que son parte de su dieta.​ Debido a su toxicidad, los habitantes de Papúa Nueva Guinea los llaman “pájaros basura”, ya que no pueden ser comidos; sin embargo, en una situación desesperada podrían ser consumidos luego de quitarles todas las plumas y la piel y asar la carne al carbón.

Se ha sugerido que los colores tan llamativos de estas aves son ejemplo de aposematismo (coloración de advertencia): el pitohuí bicolor tiene colores muy brillantes, con el vientre en rojo ladrillo y la cabeza en negro intenso. Por su parte, el pitohuí variable que, como su nombre implica, presenta formas muy distintas en una veintena de subespecies de distintos patrones de plumaje, registra al menos dos que son muy parecidas al pitohuí bicolor, dando muestra así de mimetismo mülleriano, en el que especies peligrosas obtienen una ventaja mutua al compartir características que los posibles depredadores quisieran evitar y, por tanto, ambas se protegen.

3. El avispón asiático gigante (Vespa mandarinia): Es una especie de insecto himenóptero de la familia Vespidae.1​ Tiene una longitud de 5 cm y una envergadura alar de 7,5 cm. Es muy corpulenta y posee un potente veneno capaz de disolver los tejidos. Es agresiva y, a diferencia de los abejorros, no tolera la cautividad. Además, dispone de unas mandíbulas potentes, armaduras protectoras y uñas tarsales para sujetar a la víctima.

2. Araña Camello: Los solífugos (Solifugae), también llamados arañas camello, son un orden de arácnidos carnívoros, relativamente grandes, presentes en todos los países tropicales. Recuerdan a las arañas (orden Araneae), con las que no guardan una relación directa, y de las que se diferencian por sus enormes quelíceros en forma de pinza y su cuerpo segmentado. Se conocen unas 1.100 especies.

El tamaño total del adulto varía entre 1,5 y 7 cm, según las especies. La longevidad es limitada, un año, probablemente como consecuencia de una elevada tasa metabólica, necesaria para su comportamiento “frenético”. El crecimiento se produce a través de nueve instares (etapas entre mudas). Todo el cuerpo, también los apéndices, está cubierto de pelos (sedas) largos, rígidos y erectos, de función sensorial. Los más largos se insertan sobre los pedipalpos, y les sirven para tantear y «probar» el ambiente.

De acuerdo con el modelo más común en los arácnidos, el cuerpo está dividido en dos regiones, un prosoma (o cefalotórax), y un opistosoma (abdomen). En el prosoma se articulan los apéndices, entre los que destacan los grandes quelíceros; el opistosoma, a diferencias de las arañas, está segmentado y carece de hileras. Pero no debe olvidarse que a pesar de su aspecto similar al de las arañas esta criatura no es una araña, ya que no posee ciertas características de ellas como la capacidad de tejer tela de araña o colmillos venenosos.

1. Oruga Peluche: Aunque parece de peluche y dan ganas de tocarla, es fundamental resistir a la tentación: la oruga Megalopyge opercularis es altamente venenosa y ahora, un aumento de su población está causando estragos en la costa este de Estados Unidos.
Niños de Florida y Carolina del Norte están experimentando dolores insoportables tras entrar en contacto con esta peligrosa oruga; unos la acariciaron, otros sufrieron las consecuencias cuando cayeron de los árboles sobre ellos.

Estos insectos pueden parecer suaves, pero bajo esa capa de pelo como de peluche, se esconden espinas venenosas que pueden clavarse en la piel.

«El dolor es peor que el de la picadura de una abeja», afirma el entomólogo de la Universidad de Florida Don Hall. «La sensación aumenta y pueden doler hasta los huesos».

«En cualquier caso, el dolor depende de la parte de cuerpo con la que ha estado en contacto con el insecto y cuántas espinas se han clavado. Personas que han sido picadas en la mano afirman que el dolor puede extenderse hasta el hombro y durar hasta 12 horas», añade.

Según el experto, esta especie experimenta ciclos altos y bajos, pues su población puede aumentar y disminuir considerablemente dependiendo del clima, la disponibilidad de alimento y el número de parásitos que pueda haber alrededor.

En este momento parece que la población está alcanzando un punto álgido, lo que explicaría el elevado número de casos de picaduras.

El propio Hall ha sufrido picaduras varias veces, sobre todo de ejemplares jóvenes que criaba en su garaje (los jóvenes, en general, tienen menos espinas).

Aunque no hay procedimientos médicos establecidos en caso de picadura, el experto recomienda cubrir la zona con celo y tirar para retirar todas las espinas que queden en la herida, lo que ayuda a disminuir el dolor.

Aunque pueda parecer que lo hacen solo para molestarnos, las hembras de esta especie utilizan su veneno para proteger sus huevos de las hormigas y otros depredadores. Y sus peculiaridades no acaban ahí: estas orugas lanzan sus excrementos lejos de sus cuerpos, según Hall, probablemente para evitar que atraigan a los parásitos, que podrían herirlas a ellas.

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